Es curioso cómo los fachas más descerebrados enaltecen a los 'moros'
sanguinarios y violadores, amigos del genocida dictador, que le ayudaron -y luego mantuvo a algunos- en "su santa cruzada", y repudian, hasta la criminalidad, a los que vienen huyendo de la pobreza y del sátrapa mojameh.